
LA PSICOLOGIA, SUS VERTIENTES Y NUESTRA REALIDAD
El hombre como una unidad de cuerpo y espíritu
* Por el Dr. Martín F. Echavarría
La psicología contemporánea se muestra, tanto a la mirada del especialista como del profano culto, en muchas ocasiones, como una disciplina o conjunto de disciplinas ambiguo. No hay acuerdo sobre su objeto de estudio: algunos señalan la mente, otros la conducta, otros lo inconsciente, otros las relaciones interpersonales, etc.
Periódicamente se observan también crisis en cuanto al paradigma científico de fondo: la psicología de la conciencia, fue criticada por la psicología profunda; ambas, a su vez, por el conductismo, que propugnaba una psicología sin alma que se concentrara sólo en el comportamiento exterior; éste fue puesto en duda por la psicología humanista, y después por el cognitivismo; el congitivismo racionalista fue por su parte criticado por el constructivismo narrativista, etc.
Lo cierto es que todos estos debates no se limitan al ámbito teórico, sino que afectan también a la práctica. Si bien en Argentina el psicoanálisis en sus distintas variantes (freudiano, kleiniano, lacaniano, neopsicoanálisis, psicología del yo, psicología del self, etc.) sigue siendo el enfoque dominante, tanto aquí, como en el resto del mundo hay una variedad de escuelas, muchas veces con escasa o ninguna conexión entre sí.
Así encontramos, sólo para limitarnos al campo de la psicoterapia, la psicología analítica de Jung, la psicología individual de Adler, la logoterapia de Frankl, las distintas formas de psicoterapia conductual y cognitiva (Wolpe, Lazarus, Bandura, Ellis, Beck, etc.), la psicología centrada en el cliente de Carl Rogers, la psicoterapia Gestálica de Fritz Perls, las psicoterapias sistémicas (Minuchin, Watzlawick y otros), la bioenergética (A. Lowen), la psicoterapia de los constructos personales (G. Kelly), etc., etc.
Lamentablemente, con mucha frecuencia, tal como observaba Juan Pablo II en un discurso del año 1987, muchas de estas escuelas se basan en premisas antropológicas incompatibles con la visión cristiana del hombre, por negar, explícita o implícitamente, la dignidad espiritual del ser humano hecho a imagen de Dios, como también el carácter herido de su naturaleza por el pecado.
Desde el punto de vista de la razón natural, se ha observado con frecuencia la presencia en las distintas psicologías de varias formas de reduccionismo. Así, el hombre resulta rebajado a ser una mera máquina (conductismo y algunas formas de cognitivismo), o a una construcción sociocultural (culturalismo), o a un resultado del choque entre impulsos amorales y leyes sociales (freudismo), a un producto de sus genes y su metabolismo (biologismo), etc.
Desde el punto de vista de la educación universitaria de los psicólogos, todo esto se traduce en una formación ecléctica, en Argentina predominantemente psicoanalítica, en la que los alumnos tienen gran dificultad para lograr una idea clara de lo que es el ser humano, y con mucha frecuencia el resultado es el relativismo y el cinismo, que no pueden sino conducir o al pesimismo terapéutico, o a un rebajamiento tecnócrata de la vocación del psicólogo.
Por eso desde la Universidad Católica de la Plata ofrecemos ahora un estudio de la psicología humana desde la visión del hombre propia de una sana antropología filosófica y teológica. Esta concepción del hombre cristiana, y también científica (en la medida en que son ciencias la filosofía y la teología), considera al hombre como una unidad de cuerpo y espíritu, con todo lo que esto implica de grandeza y limitación, como una persona, según palabras de Santo Tomás, “lo más digno que hay en toda la creación”, ordenado por naturaleza y por vocación sobrenatural a Dios como a su fin último; caído por el pecado, pero sanado por la gracia.
Tal antropología sirve de base de organización jerárquica de los conocimientos procedentes de los distintos ámbitos (teórico, experimental, clínico, educativo, etc.). Tampoco se descuida, por supuesto, el estudio objetivo y crítico de todas las escuelas y enfoques antes mencionados, con sus eventuales aportes a la teoría y a la práctica de la psicología, que como todo lo que es verdadero pueden ser integrados en una visión completa y profunda del ser humano.
* Martín F. Echavarría es Doctor en Filosofía y Licenciado en Psicología y en Filosofía – Fue Vicedecano de la Facultad de Ciencias Sociales y Director del Departamento de Psicología de la Universidad Abat Oliba CEU (Barcelona, España) – Desde este año es el Vicedecano de la Facultad de Humanidades y Director de la Carrera de Psicología de la UCALP






