
Guillermo Masi
director y fundador de Procanto Popular
“Estos 25 años te dan un lugar
dentro de la música popular argentina”
Procanto, un grupo vocal pionero en la interpretación de la música popular, celebró veinticinco años en escena. Viajes, artistas invitados, participaciones, teatros llenos y reconocimiento colman el baúl de recuerdos de su creador y alma máter, Guillermo Masi.
“El espectáculo fue lo soñado: hubo ochocientas personas en el teatro, fue una fiesta. Después, salió todo lo que pensamos y realizamos, donde conjugamos la parte vocal e instrumental con las imágenes, con testimonios importantes”, comienza Guillermo Masi, refiriéndose al espectáculo del pasado 17 de noviembre en el Coliseo Podestá. Aún hoy, en este mediodía de viernes, se lo observa emocionado por el reconocimiento del público a los 25 años de su hijo artístico, Procanto Popular. “Y la adhesión de los artistas invitados fue muy cálida, muy profunda. Realmente fue de un valor musical y humano incalculado. Tanto ellos se encontraron con un espectáculo que no se imaginaban y nosotros con la calidad humana de Marian, de Teresa, Los Opus Cuatro y Los Carabajal. Y como siempre compartimos la dirección con Tato Finocchi y con la asistencia en dirección vocal de Nicolás Alessandroni. Procanto estuvo a la altura musical del acontecimiento, lo que redondeó una noche mágica”, recuerda.
¿Qué significan 25 años con Procanto?
-Significa un montón de tiempo, significa trascender en el tiempo. Y ver, por ejemplo, que puertas que antes no se le abrían a Procanto ahora se abren porque hay como un reconocimiento. Y no porque te den un papel en la Cámara de Diputados o en el Concejo Deliberante, que por supuesto es importante, pero lo importante es el apoyo que se tuvo desde el Coliseo Podestá, de su director José Cipollone, de las Provincia de Buenos Aires, de su Secretaría de Cultura, de Amílcar Zufriategui, de la Intendencia y de la Secretaría de Cultura de La Plata. Todas esas cosas antes pasaban pero en menor grado.
Procanto es una invención de Guillermo Masi. Es para él, un respetado músico y reconocido arreglador y compositor, su apuesta y su creación más preciada. Inspirado en el Coro Canturia, fundado por su admirado Damián Sánchez en la Mendoza del ’73, Masi se propuso formar un “quinteto de treinta personas” que cantara música popular argentina. Pudo haber sido una locura, no existían coros de música popular en aquel tiempo. Pero en abril de 1985, con su familia y unos cuantos amigos que cantaban, Guillermo dio nacimiento a su hijo artístico.
Pero, ¿qué es Procanto?
-Yo siempre digo que Procanto no es un coro, el coro forma parte de un producto artístico. Procanto es una propuesta artística, con todo lo que se hizo en estos 25 años. Dentro de eso, y por eso se llamó ‘Compartir’ nuestro último disco, está el haber compartido con todos los coros que tuvimos, en encuentros corales, en invitaciones, pero eso es sólo una parte de Procanto. Después está la cuestión artística, de haber podido cantar con todos ellos, de haber hecho espectáculos con puesta en escena, imagen, danza, que lo venimos arrastrando hace años. Que sea un coro genuinamente de música popular, con ritmos de todo el país y de toda Latinoamérica. Es decir, Procanto está muy comprometido con lo solidario, con el contenido de las canciones, con nuestros poetas argentinos y latinoamericanos; está muy comprometido con la gente, con los derechos humanos.
¿Qué hitos de la historia de Procanto no pueden dejar de mencionarse?
-En 25 años hemos representado a la Argentina en el exterior, en el Cincuenta Aniversario del concurso de Habaneras en 2007, en Torre Vieja, Alicante, España. Nos eligieron entre cientos de coros de todo el mundo. ¿Y eso por qué? Por permanecer en el tiempo, por ser el único disco grabado en ediciones comerciales, por las giras hechas, por más de mil recitales realizados, por la valía de toda la cantidad de artistas que se acercaron. Estos 25 años te dan un lugar dentro de la música popular argentina. Hubo muchas cosas. La grabación, por todo lo que implica el trabajo de grabación de los cuatro discos y las respectivas presentaciones de esos cuatro discos que han sido maravillosas. Otra cosa increíble fue la primera actuación en Buenos Aires, en el Teatro General San Martín. Eso fue en el año ’86. No lo vamos a olvidar jamás porque estaban llena la sala, incluso fue el maestro Ariel Ramírez, entre otros tantos que estaban, y nos ofreció hacer ‘La misa criolla’. Después, otra cosa impresionante, fue grabar en los discos de Teresa Parodi (donde participamos en el tema ‘Que se queden quietas’, que le dedicó a las Madres de Plaza de Mayo y donde grabamos juntos, ella en una cabina y nosotros haciendo de pueblo) y de Susana Rinaldi (donde grabamos ‘La vida va’ hace unos diez años). Y en cada gira te pasan cosas insólitas, tanto cuando vamos por el Interior como cuando viajamos a Brasil o España. Recuerdo muy bien un recital acá, con León Gieco, donde se subió Mercedes Sosa y terminamos cantando ‘Sólo le pido a Dios’, eso fue increíble.
Hoy, Procanto goza de excelente salud. Después del apoyo y el reconocimiento recibido en la celebración de los primeros veinticinco años, Masi admite que las fuerzas están renovadas y que ya están pensando en viajar al exterior el próximo año y, al mismo tiempo, ir grabando el quinto disco del grupo. Habrá gira por el Interior, como todos los años, y existen posibilidades de que Procanto visite por primera vez países como Venezuela, Cuba y México. ¿Y el disco?
-Va a ser una producción individual. Después no sé quién lo distribuirá pero lo vamos a preparar nosotros. Seguramente lo grabaremos en el estudio de Alfredo Calvelo, que fue nuestro operador y logró un muy buen usonido, de los mejores que tuvimos. Y además, claro, vamos a trabajar con Tato Finocchi y Nicolás Alessandroni. Tenemos repertorio de lo que venimos cantando y no hemos grabado y muchas cosas nuevas que vamos a empezar a preparar ahora, en febrero. Hay alguna composición mía pero también hay cosas del folklore en general, del tango; vamos a volver a Piazzolla, algo de Atahualpa, Pedroni, Borges, Gelman y también de los uruguayos, de José Carabajal y quizás alguno de los invitados pueda ser Jaime Ross, de quien venimos cantando algunas canciones.
Para Masi, el alimento de Procanto es la respuesta de la gente, el aprecio por la labor del grupo. Sobre todo, el público que lo recibe en sus giras, “cada vez que llega Procanto al Interior es una fiesta, y para nosotros es una doble fiesta porque realmente te hacen sentir que sos un artista. El Interior es asombroso”, evoca Masi. Y sus asistentes, gracias a quienes está en un momento en que puede darse el lujo de abstraerse y escuchar mejor al grupo. Su amigo y ladero Tato Finocchi, encargado de todo el aspecto instrumental de Procanto, y Nicolás Alessandroni, asistente de dirección y preparador vocal.
Por último, quisimos saber cómo musicalizaría Guillermo Masi esta nota.
-Yo elegiría todas las canciones del repertorio de Procanto. Pero hay una en particular, que es la que le hice a la ciudad de La Plata. Y a pocos días de haber celebrado un nuevo aniversario y de ver el crecimiento que está teniendo esta ciudad en todo, no sólo demográficamente sino artísticamente, me quedaría con ‘La Plata, mi ciudad’. Allí está lo que quise, hace treinta años, y tiene mucha vigencia. Decir que en una ciudad tan bella, con color de golondrina, camina diariamente la esperanza de mi gente. En esa esperanza está tratar de hacer un mundo mejor, tratar de seguir teniendo la ciudad más bella del mundo, toda una cosa social y solidaria que es la de Procanto y mía.
Entrevista: Luciano Lahiteau
Fotos: Roberto Borda
El padre de la criatura.
Guillermo Masi nació en La Plata, en el seno de una familia que amaba la música. “Todos los domingos, mi viejo nos levantaba a los tres hijos con música clásica. Y la ponía bien fuerte para despertarnos. Nos despertábamos con Tchaikovsky, con Mozart, con las melodías más lindas que te puedas imaginar”, rememora Masi. “Pero, al mismo tiempo, era my fanático de la música popular”, aclara enseguida. A los siete años, Guillermo ya tocaba la guitarra, cantaba, y hacía uno dúo con su hermana Sara. Y a los 16 años, el 1966, ya formaba parte del Quinteto Vocal Tiempo, con el cual recorrió varias regiones del país, lo que le permitió conocer a la nueva ola de artistas populares: Mercedes Sosa, Víctor Cornú (que después fue Víctor Heredia), Damián Sánchez, Los Trovadores, entre otros. Luego de esta experiencia, estudió en la Escuela Superior de Bellas Artes en la carrera de dirección orquestal, ingresó en el Coro Estable del Teatro Argentino (primero en el ’73 y más tarde en el ’85). “Allí tuve la oportunidad de cantar las óperas más importantes que se han compuesto”, asegura. Fue arreglador del grupo vocal Opus Cuatro, de Los Trovadores, Añoranza e integró la cantoría Ars Nova y el cuarteto vocal Spirituals.
Entre sus creaciones también se cuentan el Coro Municipal de Villa Gesell, el Coro Popular I.O.M.A., el Coro de la Biblioteca López Merino, el Coro de ex alumnos del Liceo V. Mercante y el Coro del Concejo Profesional de Ciencias Económicas, sólo por nombrar algunos. Trabaja, también, en el “Coro Voces de Agua” de S.O.S.B.A y con el Coro del Instituto Biológico.
En la actualidad, es docente en el Penal Nº18 de Gorina y en su propio taller de iniciación al canto. Además, desde 2008 es coordinador artístico del Teatro Municipal Coliseo Podestá.






