
Museo de la Policía de la Provincia de Buenos Aires
Un nexo entre ciudadanía e institución
Como toda institución humana, la Policía de la Provincia de Buenos Aires tiene su historia, sus próceres, su cultura. Y su conservación, su recuerdo y sus valores se hallan a la vista de la ciudadanía, en forma libre y gratuita, en el Museo Policial, que este primero de junio cumplió 88 años.
El Museo Policial, originado en junio de 1923, tiene desde 1951 su sede en la calle 54 Nº 393. Allí, la fuerza pública más antigua del país conserva el acervo de su larga historia y de su mayor prócer, Juan Vucetich.
Juan Vucetich, creador del primer sistema de identificación práctico y axiomático del mundo por medio de las huellas digitales, tiene toda una sala dedicada a su obra, sus objetos y sus investigaciones. En la planta bajo, además, se irgue su preciosa biblioteca, donde se conservan sus libros de estudio y su inmensa correspondencia personal, la cual ayuda a entender la trascendencia de este hombre irrepetible.
Nacido el 20 de julio de 1858 en la isla de Hvar, isla del archipiélago de Dalmacia (entonces parte del Imperio austrohúngaro, actual Croacia), hijo de un tonelero, Iván Vuãetiç estableció se en Argentina, en 1882, a la edad de 23 años.
“Él viene a la Argentina con 23 años -nos confirma el Comisario Inspector Lucas Girardeco, director del museo-, con el hermano y con varios parientes más, en 1884. En 1888 entra a la policía. Lo mandan a uno oficina de estadísticas y en dos años se convierte en jefe, obviamente por mérito propio”.
Portador de una capacidad intelectual poco usual, Vucetich podía hablar cinco idiomas, se había formado por motus propio en matemáticas, ciencias y música. “Un hombre muy inteligente y muy bueno –sintetiza el Com. Girardeco-, altruista por demás nunca cobró nada por la invención del sistema, lo consideró un aporte para la humanidad”. Ese aporte a la humanidad fue una verdadera revolución. Con apenas haber leído un artículo publicado en una revista científica francesa, donde se hablaba de las formas de la huella digital humana, Juan Vucetich fue capaz de inventar un sistema que clasificara en tipos esas huellas, de modo que las personas pudiesen ser identificadas infaliblemente. El sistema, que le llevó apenas dos meses de trabajo y cavilación, permitió resolver el primer caso en el mundo con la toma de huellas en la escena del crimen (1892), llevando al país y a la policía de Buenos Aires al más adelantado nivel planetario. Además, el sistema se utilizó como el primer método eficaz para identificar no sólo a los reos, sino también a toda la sociedad civil, mediante el hoy registro de las personas.
El comisario Juan Vucetich se retiró en 1912. De inmediato, pidió (como se lo posibilitaba la ley de entonces) cobrar toda su jubilación al mismo tiempo, dinero que le sirvió para financiarse una literal vuelta al mundo, en la que difundió y perfeccionó su sistema. Viajó a Asia, Europa y Estados Unidos y, al volver, redactó el proyecto de ley que posibilitó la creación del primer registro civil (hoy Registro de las Personas), del cual sería el primer director. “También refundó la banda musical de la policía –agrega Girardeco-, creó las asociaciones mutuales, hizo una colecta para las víctimas del terremoto en San Juan y La Rioja de 1894, por lo que fue públicamente felicitado por Bartolomé Mitre a través del diario La Nación. Un personaje, siempre altruista: no tenía casa propia ni plata. Cuando volvió, dicen, tuvo que vender los jarrones que le habían dado en China porque allá no había querido cobrar por las conferencias que dio”.
El valor del museo
El museo fue creado el 1º de junio de 1923 como museo criminológico: tenía objetos de cera donde se representaban crímenes, de modo que sirviera como material de estudio para el personal policial. “Y ahora -señala el Comisario Girardeco- lo que nosotros intentamos es, por medio de la historia policial y por la vida y obra de Juan Vucetich, incorporarnos a los museos de la ciudad de La Plata”.
El Museo posee un largo acervo de la historia policial de la provincia y todos los objetos personales y de estudio de Juan Vucetich, quien los había donado a la Facultad de Ciencias Jurídicas. Por deseo de la familia, los objetos pasaron a manos de la policía, que en principio los delegó a la escuela que lleva el nombre del prócer. Desde 1989, todos esos valores ocupan un viejo pero refaccionado edificio en calle 54. Las refacciones, centradas sobre todo en el cambio del techo, llevaron todo el año 2007 y parte del 2008, cuando se reinauguró el museo. Ese mismo año, la institución prestó sus objetos a la Fundación Para La Inmigración Croata, que reconoció a Vucetich al cumplirse 150 años de su natalicio con una muestra itinerante que recorrió la región de origen del sabio.
“También participamos en distintas exposiciones -añade la Subcomisario Patricia Garachico, quien lleva treinta años trabajando en el museo-, participamos en la Noche de los Museos, formamos parte de MUSAS (Asociación de Museos de La Plata, Berisso y Ensenada), que engloba a más de 40 museos de la región y con quienes hacemos exposiciones. Hemos viajado también al interior de la provincia a exponer. Estuvimos en el centenario de Ranelagh llevando un stand del museo, llevamos la exposición de Vucetich a Mar del Plata, en 2009, etcétera”.
Además, el museo ha firmado convenios con colegios de la región para recibir visitas de estudiantes del nivel medio, ocasión que concluye con una retribución del parte del museo hacia el colegio, cuando personal de la institución se acerca a la escuela para devolver la visita y completar el tema de la identificación con una práctica: los chicos hacen una experiencia o se analizan documentos, siempre acordando con el docente.
El cumpleaños del museo
El primero de junio, en un sencillo acto, el Museo Policial celebró sus 88 años de vida. En el evento, realizado en las instalaciones del museo, asumió oficialmente su cargo la nueva directora de la dependencia y se inauguró oficialmente la nueva carcelería informativa del museo.
Estuvieron presentes el Ministro de Justicia y Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, Ricardo Casal, y el Jefe de la Policía de Buenos Aires, Comisario Juan Carlos Paggi, quienes recibieron dos pequeños bustos de Juan Vucetich obsequiados por la asociación que lleva el nombre del prócer policial.






