
CULMINÓ LA TEMPORADA LÍRICA DEL TEATRO ARGENTINO DE LA PLATA
FAUSTO
El drama de Goethe puesto en música
Dos artistas europeos consagrados, Benjamin Pionnier y Paul-Emile
Fourny, tuvieron a su cargo
respectivamente la dirección musical y escénica de esta gran producción
del primer coliseo bonaerense, que contó con un destacado elenco
encabezado por el tenor marsellés Luca Lombardo, la soprano Paula Almerares
y el bajo Homero Pérez.
En la Sala “Alberto Ginastera” del Teatro Argentino de La Plata, dependiente del Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires, se ofreció la ópera “Fausto”, con música de Charles Gounod y libreto de Jules Barbier y Michel Carré (basado en la obra homónima de Goethe).
La dirección musical estuvo a cargo de Benjamin Pionnier, la puesta en escena de Paul-Emile Fourny, la escenografía y el vestuario de Graciela Galán y la iluminación de Gabriel Lorenti. El Coro Estable contó con la preparación de Miguel Martínez.
El reparto estuvo integrado por Luca Lombardo (21, 28 y 5) y Leonardo Pastore (2) como el Doctor Fausto, Paula Almerares (21, 28 y 5) y Daniela Tabernig (2) como Margarita, Homero Pérez (21, 28 y 5) y Christian Peregrino (2) como Mefistófeles, Emiliano Bulacios (21, 28 y 5) y Juan Pablo Labourdette (2) como Wagner, Cecilia Díaz (21, 28 y 5) y Gabriela Cipriani Zec (2) como Siebel, Luciano Garay (21, 28 y 5) y Fabián Veloz (2) como Valentín y Matilde Isnardi (21, 28 y 5) y Claudia Casasco (2) como Marta.
El drama de Goethe puesto en música
El mito fáustico, consagrado al personaje que pacta con el diablo, dio lugar a una de las obras más influyentes de la literatura universal, fruto de la pluma de Goethe, quien publicó la primera parte de su poema dramático en 1808, mientras que la segunda se editó póstumamente en 1832. Promediando el siglo XIX, músicos de la talla de Schumann, Liszt, Berlioz, Wagner y Boito escribieron partituras instrumentales u operísticas inspiradas en el tema. Pero entre las transcripciones más felices al teatro cantado se cuenta sin duda la que Charles Gounod (1818-1893) estrenó en 1859 en el Théatre Lyrique de París. El compositor se valió entonces de la adaptación al género lírico que le propusieron los libretistas Jules Barbier y Michel Carré basándose en la primera parte de la tragedia de Goethe, aquella que hace hincapié en la aventura amorosa sostenida por el Doctor Fausto y la joven Margarita. Sólo unos pocos, Berlioz entre ellos, comprendieron desde el principio el valor de esta obra. Fue necesaria la revisión en el formato de “grand-opéra” de 1869 (cuando se sustituyeron los diálogos hablados por recitativos cantados y se incluyó el ballet del quinto acto) para que la pieza alcanzara por fin su merecida consagración.
Fotos: Guillermo Genitti - T. Argentino






